Miles de chinas luchan por un millonario en televisión

Más de 2.800 mujeres, de entre 19 y 56 años, participan en un concurso para casarse con uno de los 11 multimillonarios que una organización china publicita en la ciudad de Cantón, en el sur de China

De las participantes solo han sido preseleccionadas unas 300 que cumplían con los requisitos de los organizadores del evento: tener entre 18 y 28 años de edad, una altura mínima de 1,60 metros, buena presencia y ser virgen, a petición de alguno de los multimillonarios.

Además de por su presencia, las mujeres fueron evaluadas por su personalidad y conocimientos, entre los que tuvieron que responder a preguntas generales como quién regalo la Estatua de la Libertad a Estados Unidos y recitar antiguos poemas chinos, según la fuente.

Por si no fuera suficiente, las mujeres fueron también examinadas por cirujanos plásticos, pues “los multimillonarios prefieren la belleza natural”.

Muchas de las participantes alegaron que querían casarse con un hombre rico porque su riqueza “les garantizara una mejor vida para sus padres, sus hijos y ellas mismas”.

“Estaría mintiendo si dijera que me enamoraría de un multimillonario de 50 años, obviamente me enamoraría de su dinero“, comentó una de las mujeres.

De las 300 candidatas que pasaron la primera prueba, solo 28 podrán acceder a la etapa final del concurso en junio, cuando podrán conocer a sus posibles esposos en una pomposa fiesta de dos días que se organizará en un lujoso centro vacacional en la provincia de Cantón.

Esta competición ha causado gran controversia en los foros de internet en China, donde los ciudadanos se preguntan: ¿Están jugando los organizadores de este tipo de concursos con los corazones de inocentes mujeres para darle fama a su empresa ofreciendo multimillonarios invisibles?“.

En los últimos años se han incrementado las noticias sobre mujeres chinas que prefieren casarse con una pareja de buena situación económica en vez de con alguien a quien amen.

Virgen de 70 años dice estar por fin preparada para el sexo

Su padre le decía que no quemara etapas y ella se lo tomó muy a pecho. Sin desesperarse por su casi eterna virginidad, la cantante Pam Shaw, de 70 años de edad, aseguró estar finalmente lista  para tener sexo por primera vez.

“Este es el momento. Estoy lista para dar el paso con el hombre adecuado”, confesó al diario británico The Sun.

Sin embargo, Pam no se conforma con cualquiera: “Soy muy estricta. Estoy esperando a que llegue un millonario alto, moreno y guapo”.

La mujer explica que nunca antes tuvo sexo porque se pasó la vida “demasiado ocupada trabajando como para encontrar a un hombre”. Además, asegura que no cree en el sexo antes del matrimonio.

“Siento que estoy lista para casarme e ir a la cama con un hombre. Nunca se es demasiado viejo para nada –afirma-.  Puedo tener 70 años, pero soy joven de corazón. La gente no puede creer cuando les digo mi edad. Personalmente me veo muy bien, tal vez porque nunca he estado casada o tenido hijos. Soy alegre y muy enérgica”.

Pam actualmente canta en un cabaret, pero años antes, su profesión le permitió cruzarse con galanes de la talla de Roger Moore y Tom Jones.

“Tom Jones tenía muy buena pinta y solíamos charlar de vez en cuando antes de entrar al escenario donde hacíamos juntos actos de apertura. En los últimos 60 años hemos realizado juntos muchos actos de este tipo y sólo había una cortina que separara nuestros vestidores “, recuerda.

Sin embargo, Pam asegura que nunca “pasó nada”.

Oler una lechuga indicaba si una mujer era virgen o no

Si hoy en día muchas mujeres todavía se quejan de cómo las trata la sociedad ¿qué dirían aquellas que vivieron hace 500 años?

Oler lechugas para saber si eran vírgenes o no, aguantar que se dijera de ellas que eran varones fracasados…, estas eran algunas de las cosas que tenían que soportar las féminas de aquella época.

 

Por lo menos, eso es lo que indica una guía escrita en 1505 que contiene los “secretos” de las mujeres.

Otras revelaciones sugieren que, cuando estaban menstruando, las mujeres podían matar a animales con la mirada, y que los antojos durante el embarazo se debían al mal humor.

Esnifar lechugas

Si los hombres querían averiguar si una mujer era virgen o no sólo tenían que hacer que ésta oliera una lechuga. Si después de esto, a la mujer le entraban ganas de ir al baño, significaba que estaba “corrupta”.

La guía también aconsejaba a los hombres qué hacer para lograr que su esposa diera a luz un varón. La fórmula consistía en dar de beber a la mujer vino con matriz e intestinos pulverizados de liebre.

Una vez embarazada, con mirar a sus pechos, se sabía si iba a parir una niña o un niño.

Si su pecho izquierdo era mayor que el derecho, eso significaba que el bebé iba a ser una niña. Si por el contrario, el pecho más grande era el derecho, eso significaba que llevaba en sus entrañas era un niño.

Se cree que el libro, De Secretis Mulerium, hallado en los archivos de la Sociedad Real de Química en Londres, fue escrito por el teólogo y científico, Alberto Magno y que luego fue obsequiado a un cura para ayudarle a comprender a las mujeres.

Irónicamente la guía es considerada progresista comparada con otras ideas anteriores sobre las mujeres que enviaban a algunas de ellas derecho a la hoguera.