La soledad es un riesgo para la salud mental

 La gente en edad de trabajar que vive sola tiene un 80% más probabilidades de sufrir depresión que aquellos que viven en el seno de una familia o acompañados, según un estudio realizado en Finlandia. La investigación analizó los casos de 3.500 personas que estaban utilizando antidepresivos.

Los científicos subrayaron el hecho de que el número de hogares formados por una sola persona en los países occidentales se ha multiplicado en las últimas tres décadas. En la actualidad una de cada tres personas en Estados Unidos y Reino Unido viven solas.

En el estudio participaron 1.695 hombres y 1.776 mujeres, con una edad media de 44,6 años. En la investigación a los participantes se les preguntó si vivían solos o con otras personas. También se les cuestionó sobre el apoyo social con que contaban, su ambiente laboral, educación ingresos y las condiciones de su vivienda, así como sobre sus hábitos de consumo de alcohol y tabaco y el ejercicio físico que parcticaban.

Los investigadores descubrieron que la gente que vive sola compró 80% más antidepresivos en los años que duró el estudio que los que vivían acompañados.

La cárcel que solo tiene un preso

Existe una cárcel, en el país de San Marino, donde la comida se pide en un restaurante y donde el peor enemigo es la soledad. Se trata del Penitenciario de los Capuchinos, en la que solo hay un preso durante todo el año.

Actualmente, el único detenido de esta República es un joven de 30 años encarcelado el 24 de enero por una caso de maltratos y violencia en la familia.

Durante más de un año tendrá que estar detrás de las barras de la prisión sin más almas que la suya, aunque a veces se cruza con sus abogados, alguno que otro visitante o con la Policía que custodia la cárcel.

Hasta este momento, el exmonasterio ha sido todo suyo: dos plantas y seis celdas que conforman la llamada Seychelles (así es como llaman los vecinos italianos a la prisión). Es un poco difícil matar el tiempo aquí, aunque hay una biblioteca, un pequeño gimnasio, una sala de televisión, una cocina y un comedor al que llegan todos los días la comida que han encargado al restaurante más cercano.

La «antigua patria de las libertades»

El aislamiento forzado del único detenido casi se ve truncado por culpa de un italiano arrestado por robo el pasado 10 de enero, pero la justicia fue muy veloz y le puso en libertad en solo una semana. Precisamente, esta cárcel nunca fue de las más pobladas.

En 2010 hubo siete detenidos, seis hombres y una mujer, que estuvieron 83 años detenidos. En 2009 fue mucho peor: 14 detenidos, 13 hombres y una mujer.

Se trata de números irrisorios sobre todo si se enfrentan con los de las superpobladas cárceles italianas. Esto puede deberse a las dimensiones del Estado -poco más de 30.000 residentes- pero también por la legislación vigente desde los tiempos de «la antigua patria de las libertades».

Por las mismas penas se está menos años en la cárcel que en el país vecino (Italia), no existe la cadena perpetua y el homicidio más grave no llega a superar los 30 años de condena. Además, la cárcel preventiva viene aplicada de manera escasa porque el peligro de fuga en este país -que se cruza en unos minutos- es un raro caso.

No obstante, en San Marino tienen un sitema de penas alternativas a la encarcelación. Existe un Consejo de ayuda que estudia soluciones individuales para cada condenado, desde controles en el trabajo a entrevistas con psicólogos.