¿Se acostumbra el cerebro a la tercera dimensión de las películas en 3D?

No importa si la imagen 3D es generada usando filtros polarizados, gafas con obturador activo o un lente lenticular sobre cada pixel, el efecto funciona enviando imágenes diferentes al ojo izquierdo que al derecho.

Eso no es algo que se pueda sencillamente ignorar pues esa es la misma manera en la que formamos una imagen de tres dimensiones del mundo real.

No obstante, a menos de que la película tenga una cabalgata incesante de objetos y personas saltando de la pantalla, es posible que uno deje de prestarle tanta atención tras una media hora.

Pero eso depende más de cuán absorbentes sean la historia y los personajes.

Cuando uno ve “Casablanca”, es muy fácil olvidar que es en blanco y negro.

Al ver películas en 3D tus ojos trabajan por separado

El proceso se genera cuando el proyector digital reproduce las imágenes del ojo izquierdo y derecho a 144 cuadros por segundo, intercaladamente. Para ver la imagen y decodificarlas, se necesitan de lentes especiales. Debido a la velocidad de cuadros y los lentes utilizados, cada uno de los ojos del espectador recibe una imagen, con puntos de vista distintos, haciendo que el cerebro interprete profundidad mediante la fusión de las imágenes. A través de diferenciación espectral en la imagen que se observa en 3D, que se refiere a la diferencia de colores, como los típicos lentes Rojo-Azul, pero a un nivel imperceptible, de manera que se ve la imagen a todo color cuando los usamos. Dentro del proyector va el sistema de disco que produce la diferenciación de color, coordinado con las imágenes proyectadas. Es por este motivo que solo recomienda una película 3D por día  ya que estamos exponiendo la vista a un largo periodo de esfuerzo.

Ver películas de terror revive malos recuerdos y reorganiza el cerebro

Las situaciones de estrés agudo, como el ver una película de terror, llevan al cerebro a rememorar malas experiencias y a reorganizar su modo de funcionamiento, detalló hoy un grupo de investigadores en la revista Science.

El experimento dirigido por Erno Hermans, de la Universidad de Nueva York, muestra cómo el cerebro se reorganiza en una situación de estrés, como al ver escenas violentas, lo que hace que se revivan situaciones de estrés ocurridas en el pasado.

“El estrés agudo altera la forma en que nuestro cerebro funciona. Este cambio de estado cerebral se puede entender como una redistribución estratégica de los recursos que son vitales cuando la supervivencia está en juego”, explica el estudio.

Cuando el cerebro se altera, nuestros sentidos se agudizan y el temor crea un estado de alerta que fortalece los recuerdos de las experiencias estresantes, aunque perjudica nuestra capacidad de análisis.

Este tipo de estudio realizado con anterioridad sobre animales expuestos a estrés agudo marcó unas pautas sobre las reacciones neuroquímicas, pues se liberan varias hormonas y neurotransmisores que son capaces de alterar algunas propiedades celulares a gran escala en poblaciones neuronales en el cerebro.

La activación del eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal (HPA), lo que resulta en aumento de la liberación sistémica de los corticosteroides, es el sello distintivo de la respuesta a la tensión.

Sin embargo, el equipo de Hermans concluyó que el bloqueo del cortisol no influyó en la reorganización de la red celebral.

“Hemos mostrado que la actividad neuromoduladora noradrenérgica en la primera fase de respuesta a la tensión provoca una reorganización de recursos neuronales. Éstos establecen una red que contiene zonas involucradas en la reorientación de la atención, el aumento de la alerta perceptiva y el control automático neuroendocrino”, añade.

Los científicos expusieron a los participantes a materiales cinematográficos muy aversivos y a otros corrientes para comparar las reacciones cerebrales mediante resonancia y analizar los compuestos salivales en cada una de las situaciones.

Otra de las conclusiones del estudio es que las situaciones de estrés agudo hacen difícil deliberar lentamente, mientras que se activan en el cerebro las regiones implicadas en la atención y la alerta, así como el sistema neuroendocrino.

Cómo se doblaban las películas en el pasado

Hasta la llegada de los sistemas digitales de reproducción y grabación, la forma de doblar las películasera mucho más artesanal que en la actualidad. Para ello, los dobladores debían incluso ensayar sus papeles para conseguir una correcta sincronización entre los labios de los actores y las palabras de los dobladores.

Los trabajos de doblaje de las películas que aterrizaban en nuestro país podían durar semanas, pues los profesionales de las dobles voces debían ensayar cada diálogo para posteriormente no errar y echar por tierra todo el trabajo previo. Actualmente la técnica utilizada es mucho más ágil y menos tediosa.

Utilizando las pausas que existen en los diálogos, los dobladores no deben memorizar cada golpe de voz, pudiendo hacer cortes en la grabación del audio en castellano. De este modo, para conseguir doblar una película cada toma les suele llevar entre tres y cinco pases.

Y es precisamente esta técnica de doblaje por ritmos la que ha facilitado la puesta en marcha de concursos como el “Móntate una película” del Grupo Catalana Occidente. En él, los participantes deben tomar una escena de cualquier película y doblarla o subtitularla con originalidad, cambiando el guión establecido. Posteriormente, es la propia comunidad la que encumbra los mejores trabajos pudiendo conseguir desde entradas de cine hasta una Xbox 360 o incluso un Opel Corsa.