Alcalde de Nueva York planea prohibir venta de bebidas azucaradas

El alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, planea una ley que prohibiría la venta de bebidas refrescantes de gran tamaño y otras con alto contenido en azúcares en los restaurantes, cines y carritos callejeros para luchar contra la obesidad en la ciudad.

Bloomberg reveló sus planes durante una entrevista con el diario The New York Times publicada hoy, y que ya ha levantado la crítica de las asociaciones de empresarios que venden ese tipo de bebidas.

“La obesidad es un problema nacional y en todo Estados Unidos, los responsables de salud pública se lamentan y dicen que es terrible”, dijo el edil a ese medio, al que aseguró que “Nueva York no es un lugar para retorcerse de manos, aquí se hace algo… Creo que es lo que la gente quiere que haga el alcalde”.

La propuesta de Bloomberg, que será votada por el concejo municipal de Salud en junio y de ser aprobada entrará en vigor en marzo de 2013, prohibiría la venta de bebidas de ese tipo a partir del tamaño de 16 onzas o 464 mililitros en restaurantes, cines y carritos de venta callejera, muy populares en la Gran Manzana y en el resto del país.

La medida también afectaría a otros lugares muy habituales y populares de la ciudad en donde los neoyorquinos suelen comer a diario, como los “delis” o restaurantes en que se venden bocadillos, ensaladas y comida fría, a las franquicias de comida rápida (comida chatarra) e incluso los estadios deportivos, dice el diario.

En la prohibición quedarían incluidas desde las bebidas energéticas a los refrescos tipo soda o los tés fríos azucarados.

No lo estarían, sin embargo, las que tienen menos de 25 calorías, así como las aguas vitaminadas o el té sin azúcar, muy de moda entre los neoyorquinos y que contienen cero calorías.

Padre e hijo secuestrado se reencuentran 30 años después

Tranquilino y su hijo Oscar se reencontraron 30 años después de que los militares guatemaltecos arrasaron con la aldea donde vivían. Hasta hace unos meses, uno no sabía de la existencia del otro.

“Yo no regresé a Dos Erres hasta que pasaron cinco años de la masacre”, dijo Tranquilino Castañeda. Recordó que los kaibiles, la tropa elite del ejército guatemalteco, llegó en la madrugada del 7 de diciembre de 1982 y mataron a los pobladores de la aldea. El campesino se encontraba a 500 kilómetros de distancia trabajando en la tierra de unos familiares.

Convencido de que toda su familia fue asesinada, Castañeda, de 72 años, se dedicó a vivir de la agricultura en un monte, lejos de Dos Erres. Nunca se casó de nuevo y se dio a la bebida.

No sabía que su hijo Oscar Alfredo Ramírez Castañeda, de entonces tres años de edad, había sobrevivido a la masacre.

El lunes “tuve la oportunidad de verlo en persona. No es lo mismo que verlo a través de fotos o de la computadora”, dijo Castañeda el martes en una entrevista. Como mucha de la población de etnia ladina en Guatemala, Tranquilino tiene los ojos claros. Su cara está curtida de trabajar en terruños. Es de pocas palabras.

El campesino y Oscar, de 33 años, se reunieron el lunes por la noche en Nueva York. Castañeda llegó de Guatemala y Ramírez desde la localidad de Framingham, en Massachusetts, donde vive con su mujer y sus cuatro hijos.

Ramírez, que llegó a Estados Unidos en 1998 y no tiene permiso de residencia, ha solicitado el asilo para poder continuar en el país norteamericano por miedo a que le hagan volver a Guatemala donde teme por su seguridad una vez se sepa quién es. “Imagínese, es muy peligroso volver para allá”.

La masacre estaba enmarcada dentro de la política de “tierra arrasada” ejecutada durante parte del conflicto armado que se prolongó en el país durante 36 años.

El ex dictador Efraín Ríos Montt (1982-1983) ha sido imputado por genocidio y crímenes contra los deberes de la humanidad ligado a la masacre de Dos Erres y al exterminio de comunidades indígenas del centro del país en una causa distinta.

De los 17 kaibiles que participaron en la masacre de Dos Erres hay cinco sentenciados por la matanza.

La región del Petén, a la que pertenece Dos Erres y en el norte de Guatemala, era una de las más conflictivas durante la guerra (1960-1996).

Unos dos meses antes de la masacre, guerrilleros emboscaron al ejército en la zona y les robaron 21 fusiles, lo cual desató sospechas respecto a la lealtad de los lugareños hacia las fuerzas insurgentes.

Los militares decidieron incursionar en la aldea, sacaron a los pobladores de sus casas y los separaron por género. A los hombres los llevaron a la escuela de la comunidad y a las mujeres a la iglesia. Antes de matarlos, a unos los torturaron y a ellas, las golpearon y violaron.

Víctimas que han rendido sus testimonios, recuerdan cómo niños y bebés recién nacidos eran tirados en un pozo.

Castañeda pensó que el ejército había matado a todos sus nueve hijos, entre los que había una hija embarazada, y su mujer, quien también esperaba un bebé.

El teniente del ejército Oscar Ovidio Ramírez Ramos se llevó a Oscar y dijo a sus padres que había tenido la criatura fruto de una relación con una mujer.

Ramírez no tiene ningún recuerdo de Dos Erres. Su padre adoptivo murió unos meses después de la masacre en un accidente, por lo que se crió con la madre del militar. “Tuve la vida de una familia normal”, explicó Oscar.

El joven nunca sospechó nada de su verdadera historia hasta que en mayo de 2011 la fiscal guatemalteca Sara Romero, encargada de investigar el caso de Dos Erres, le llamó.

A partir de ahí, se le propuso hacer una prueba de ADN. El 8 de agosto de 2011 se confirmaron los resultados de que Tranquilino y Oscar eran padre e hijo.

Desde entonces, han mantenido el contacto por teléfono y videoconferencia hasta que el lunes se encontraron en persona.

“Fue muy triste lo que pasó pero ahora estamos viviendo una alegría”, dijo Ramírez en una entrevista telefónica sobre el encuentro. “Estoy muy contento, muy feliz”, dijo. El joven comentó que a pesar de que la familia Ramírez se sorprendió al saber la verdad “están muy contentos”.

La abuela que lo crió murió, pero Ramírez mantiene contacto con una tía suya de la familia Ramírez y a la que Castañeda fue a conocer. “Fui donde vive la familia Ramírez, estuve con una tía que lo crió. Y también estuve con los suegros de Oscar. Las dos familias se portaron muy bien”, expresó Castañeda.

El campesino tiene un visado para seis meses en Estados Unidos y pasará una temporada con su hijo y sus nietos.

Poco antes de partir a casa de su hijo, durante la entrevista con AP, Tranquilino vio unas fotografías de niños, tomadas en Dos Erres en septiembre de 1982. Se las dio en mano Aura Elena Farfán, directora de la Asociación de Familiares de Detenidos-Desaparecidos de Guatemala y quien inició las investigaciones para encontrar a los culpables de la masacre antes de que el gobierno de Guatemala tomara cartas en el asunto.

Farfán, quien durante años ha trabajado para encontrar a familiares de víctimas, fue una de las personas claves en buscar la pista sobre Ramírez con la información dada por uno de los detenidos del caso.

En una de las fotos que Farfán pasó a Castañeda, había unas niñas con el uniforme de colegio. Miró la fotografía -durante los 30 años no tenía ningún recuerdo de su familia- y con un dedo señaló a una de las niñas. “Esta es una hijita mía, se llamaba Maribel”, dijo sonriendo. Luego reconoció a muchos de los niños de la aldea mostradas en las fotografías.

El campesino ya declaró contra uno de los autores de la masacre, el general Pedro Pimentel Ríos, y afirmó que piensa seguir testificando. “Ayuda bastante ver que pagan parte de lo que hicieron”. En marzo, un tribunal guatemalteco sentenció a Pimentel con 6.060 años de prisión por la muerte de 201 personas de Dos Erres.

Ramírez fue criado con la idea que su padre militar era un héroe. “Mi opinión no cambia”, dijo a AP. “Gracias a él estoy vivo y no tuve una mala vida”. “No puedo echarme para uno u otro lado porque prácticamente fueron mi familia todo este tiempo”.

Ramírez no fue el único niño que sobrevivió. Ramiro Cristales fue otro de los pequeños de la aldea secuestrados por los militares, pero no tuvo la misma suerte. Cristales recuerda en carne propia cómo fueron matando cada uno de sus hermanos. Cuando ocurrió la masacre tenía cinco años.

Cristales vivió con uno de los militares responsables que se lo llevó y su familia de la que dijo lo maltrató haciéndole trabajar y tratándolo diferente de los demás hijos. Durante años guardó silencio hasta escaparse a Canadá. “Tenia mucho miedo, de eso no podía decir que yo era sobreviviente de una masacre” dijo entre sollozos recientemente en una entrevista a la AP.

Según el testimonio de Cristales, también se llevaron a otros dos niños. Farfán informó que se investiga el paradero actual de los menores.

“El proceso de Dos Erres marca la historia”, dijo a Associated Press en Guatemala Claudia López David, jefa de la Misión de Abogados Sin Fronteras Canadá.

“Es un proceso -añadió López David- que abarca varios países y hoy por hoy, el General retirado José Efraín Ríos Montt está ligado a este proceso por genocidio y crímenes contra los deberes de humanidad. Esto hace un par de años, hubiera sido impensable en Guatemala. Es importante para el proceso de reconciliación y justicia de nuestro país.”

El general retirado también es acusado de ser el autor intelectual de 266 operativos militares en los que habrían muerto al menos 1.771 personas, se habrían cometido 1.400 violaciones a los derechos humanos y desplazado a por lo menos 29.000 personas entre 1982 y 1983.

Mujer fingió cáncer terminal para recibir donaciones y pagar una boda de ensueño

Una fémina fue detenida y acusada de fraude por aparentemente haber fingido que padecía un cáncer terminal con miras a recibir miles de dólares en donaciones y de esta manera lograr la boda de sus sueños, anunció este martes la Fiscalía General de Nueva York.

La mujer fue identificada como Jessica Vega, de 25 años, residente en el condado de Orange, quien se enfrenta a un total de seis cargos de estafa, hurto mayor y falsificación de documentos.

De acuerdo con medios internacionales podría ser condenada a una pena máxima de 20 años en prisión si es hallada culpable.

La mujer estadounidense, según la Fiscalía, anunció en la primavera de 2010 que padecía un cáncer terminal y apenas le quedaban unos meses de vida, por lo que empezó a pedir donaciones para disfrutar de una boda de ensueño antes de morir.

Así recibió miles de dólares que le permitieron primero celebrar por todo lo alto su enlace y luego irse de luna de miel a un hotel de cinco estrellas en Aruba.

Despiden a una mujer por ser “muy sexy”

Lauren Odes, de 29 años, trabajaba en la oficina de un mayorista de ropa interior en Nueva York. Un día su jefe se le acercó y le advirtió:“luces muy sexy (para la oficina)”.
Según Odes, sus patronos le pidieron que tapara sus pechos, los hiciera lucir más pequeños y usara un vestido holgado que escondiera su figura.
“Cuando empecé a trabajar allí pregunté cual era el código de vestuario y miré lo que todos usaban (…). Mi vestido era muy atlético y casual”, se defendió Odes.
A pesar de que accedió a cambiar su guardarropa para conservar el empleo, fue despedida.“Eres muy sensual para esta oficina”, le habrían dicho.La sensual mujer se quejó ante las autoridades y ahora espera la respuesta del estado de Nueva York.

 

Jefe de seguridad en aeropuerto de EEUU era inmigrante ilegal

Un nigeriano sin permiso para estar en Estados Unidos y que durante mucho tiempo fue supervisor de seguridad en el aeropuerto de Newark, fue detenido el lunes por usurpar la identidad de un estadounidense que murió asesinado hace 20 años, informaron las autoridades.

El hombre, un nigeriano de 54 años, fue arrestado en su casa en la ciudad de Elizabeth por usurpar la identidad del estadounidense, que era de la ciudad de Nueva York.

La Autoridad Portuaria de Nueva York y Nueva Jersey dijo que el nigeriano trabajó unos 20 años en el aeropuerto Liberty de la ciudad de Newark, en el estado de Nueva Jersey, y que pasó las revisiones de antecedentes. Trabajó con varios contratistas en la terminal aérea y recientemente con FJC Security Services. Un vocero de la compañía dijo que nada de su expediente fue causa de preocupación.

Sus compañeros de trabajo lo conocían como Jerry Thomas, pero el detenido fue identificado como Bimbo Olumuyiwa Oyewole.

Por ahora se desconoce si comparecerá en una corte para enfrentar el cargo de usurpación de identidad, entre otros, o si tiene abogado.

Robó la pensión de su madre fallecida durante 6 años con un disfraz

Thomas Parkin, de 51 años, está acusado de robo, falsificación y perjurio en Nueva York. Le esperan hasta ocho décadas de prisión tras utilizar ropa de su mamá para recibir el dinero.

“Un artista de la estafa”, lo definen los medios norteamericanos que se hacen eco de las andanzas de Parkin en Nueva York, donde vivió durante seis años con la “herencia” de su madre, Irene Prusik.

La mujer falleció en 2003, pero su hijo decidió adulterar el certificado de deceso para continuar gozando de los ingresos de la jubilación de Irene. Ella le había transferido la casa en la que vivía a Parkin, pero éste no pudo mantenerse al día con los pagos y fue rematada. Poco después, demandó al nuevo propietario en nombre de su madre -que ya había fallecido- alegando un fraude hipotecario.

Ante las dificultades económicas y problemas legales suscitados para realizar trámites, comenzó a tener más conductas extrañas. Al parecer, temía no poder conseguir su licencia de conducir, por lo que también asistió al Departamento de Vehículos Motorizados de la Gran Manzana vestido con ropas de su madre. Pretendía obtener una renovación de su carnet de “conductora”.

Para hacerse pasar por su madre tenía un cómplice: su sobrino Mhilton Rimolo, que lo acompañaba como asistente. Ambos terminaron arrestados. Al llegar la policía, Parkin ensayó una explicación sobre los hechos: “Sostuve a mi madre cuando se estaba muriendo y tomé el aire de su última respiración, así que yo soy mi madre”.

El bizarro episodio concluyó con el anuncio del fiscal de distrito Charles Hynes, quien señaló que Parkin fue detenido bajo tres cargos: robo, falsificación y perjurio. La sentencia por estos delitos podría estirarse hasta los 83 años de prisión.

Cachorra retrasa vuelos en aeropuerto de Nueva York

Nueva York.- Una cachorra llamada Byrdie retrasó varios vuelos en el Aeropuerto La Guardia de Nueva York, cuando escapó de su jaula y corrió por una transitada pista.

La Autoridad de Puertos indicó que la perrita estuvo suelta unos 10 minutos el miércoles mientras las autoridades corrían tras ella para atraparla.

La agencia agregó que tuvieron que ir por su dueño que estaba a bordo de un avión de Delta Air Lines con rumbo a Memphis para que les ayudara a atraparla.