35% de los usuarios revisa el celular antes de levantarse de la cama

El consumo del internet móvil ha llegado para quedarse, pocos son los usuarios que perciben una vida sin un Smartphone. Es más, un 35% de los usuarios revisa su celular desde su cama antes de levantarse a desayunar. Así lo demuestra un estudio realizado por Ericsson Consumer Lab.

Las cifras del estudio apuntan a que los usuarios disfrutan del uso de sus móviles, sobre todo, por la noche (64%). La diferencia más notoria del uso del internet en el móvil, es que anteriormente, los usuarios se conectaban en bloques de horas, de manera planificada siempre y cuando esté un ordenador cerca. Ahora, la conexión a la red es espontánea, corta pero permanente. Así el consumo diario del internet móvil se distribuye sobre todo para compartir videos en YouTube con amigos, leer sobre resultados deportivos, enviar y leer eMails y revisar y enviar actualizaciones en Facebook.

Asimismo, el estudio revela que el uso de los móviles representa en gran parte la personalidad de los usuarios: individual y original, por ello los usuarios descargan cientos de apps. que sirven para su día a día. La sensación que promueve esta acumulación de aplicaciones en los móviles, es la de control. Con cada una de ellas, los usuarios pueden conseguir información mucho más rápido que a través de la red. Además, existe un cierto nivel de pertenencia, ya que muchos usuarios se comunican a través de ciertas aplicaciones de chat y juegos, donde pueden sufrirse sentimientos de exclusión de no poseer la app. instalada en el móvil.

De esta manera el estudio de Ericcson Consumer Lab demuestra la importancia que tienen las apps y el uso del internet móvil para los usuarios. Según la encuesta realizada a los usuarios de Smartphones, la gran mayoría de aplicaciones instaladas tratan temas como: eMail (82%), redes sociales (65%), YouTube (43%), noticias (46%), TV streaming(16%), streaming de música (34%) y hobbies (20%).

¿Le cuesta levantarse de la cama? Culpe a sus genes

Las personas que suelen quedarse en la cama hasta tarde para dormir “un poco más” tienen ahora una buena excusa para hacerlo.

Según una nueva investigación, este gusto por dormir es genético.

Los científicos de las universidades de Edimburgo, Escocia, y de Ludwig Maximilians en Munich, Alemania, estudiaron a más 10.000 habitantes de Europa.

Encontraron que quienes poseen una variante genética, llamada ABCC9, necesitan unos 30 minutos adicionales de sueño cada noche que quienes no tienen este gen.

Tal como explican los científicos en la revista Molecular Psychiatry (Psiquiatría Molecular) uno de cada cinco europeos tienen este gen.

Y esto, agregan, puede explicar las “conductas de sueño” de los seres humanos.

Se sabe que las necesidades de sueño de la gente pueden variar drásticamente de una persona a otra.

Entre los ejemplos conocidos más extremos están el de la ex primera ministra británica Margaret Thatcher que podía funcionar con sólo cuatro horas de sueño cada noche y el de Albert Einstein que necesitaba 11 horas.

En el estudio participaron habitantes de las Islas Orcadas (en el norte de Escocia), Croacia, Holanda, Italia, Estonia y Alemania.

Cada uno de los individuos respondió cuestionarios sobre sus “conductas” de sueño, incluidas las horas que dormían, y también entregaron muestras de sangre para un análisis de ADN.

El cuestionario incluía preguntas sobre cómo era su patrón de sueño en sus días libres, cuando la gente no necesita levantarse para trabajar al día siguiente, su uso de medicamentos para dormir y sus turnos de trabajo.

Cuando los investigadores compararon estos datos con los resultados de su análisis genético encontraron que quienes tenían la variante del gen ABCC9 necesitaban más sueño que el promedio de ocho horas.

Posteriormente estudiaron cómo este gen actúa en la mosca de la fruta, que también tienen este gen, y encontraron que aquéllas que no tenían la variante dormían tres horas menos que el promedio.

Efectos en la salud

Tal como explican los investigadores, el gen ABCC9 está involucrado en la detección de niveles de energía de las células en el organismo.

El hallazgo, dicen, plantea una nueva línea de investigación en los estudios del sueño y se espera que en el futuro se pueda establecer cómo esta variante genética puede regular el tiempo que la gente duerme.

“Los humanos duermen aproximadamente una tercera parte de su vida” explica el doctor Jim Wilson, uno de los autores del estudio.

“La tendencia de dormir períodos más largos o más cortos a menudo se ve en familias a pesar del hecho de que la cantidad de sueño que una persona necesita puede estar influenciado por la edad, la latitud, la estación y los ritmos circadianos”.

“Este hallazgo sobre la biología del sueño será importante para poder descubrir los efectos de la conducta de sueño en la salud”.

El científico agrega que “tanto dormir mucho como dormir muy poco están asociados a problemas de salud como hipertensión, obesidad y enfermedad del corazón”.

“Tratar de entender la relación entre el sueño y estas enfermedades es un área muy importante”.

Tal como explica el doctor Neil Stanley, experto en sueño, hasta ahora se ha descubierto una media docena de genes vinculados a los patrones de sueño.

“Es interesante conocer estos genes, pero en cierta forma nuestros genes son irrelevantes a menos que aprendamos a obedecerlos, y nadie hace eso”, señala.

Tips para levantarse temprano y de buen humor

Hay personas que tardan una eternidad en despertar y dos horas después de haber empezado con su día laboral aún siguen bostezando y sintiendo los ojos pesados. Para que no te sientas dormido toda la mañana, sigue estos sencillos pasos que te harán entrar en tus cinco sentidos antes salir de casa.

Sal de las cobijas
El reloj despertador debe sacarte de la cama. No lo coloques en un sitio que puedas alcanzar sin salirte de las cobijas, o caerás en la trampa de los ’5 minutitos más’ –porque eso generalmente te lleva a quedarte dormido un hora más, y para evitar llegar tarde al trabajo corres y arruinas toda tu mañana. Mejor levántate para desactivar la alarma y prepárate para arrancar tu día.

Abre la ventana
Corre las cortinas y deja entrar la luz del día a tu habitación –o el ambiente tipo cueva sólo te provocará más sueño– y abre la ventana para sentir el aire fresco en tu rostro. Estos dos estímulos son una gran manera de empezar el día.

Parpadea
Frotarse los ojos no es buena idea –además de arrugarte puedes lesionar seriamente la retina. Parpadear te ayudará a despegar las pestañas y a hacer que tu cerebro se active. Además, este movimiento ayuda a combatir las arrugas y bolsas en los ojos.

Toma agua
Deja un vaso o una botellita de agua en tu habitación desde la noche anterior, para que puedas tomarlo en cuanto abras los ojos. Tu boca se refrescará y el ligero cambio de temperatura corporal te ayudará a salir del letargo.

Despídete de la almohada
Si quieres pasar más tiempo en la cama, tienes que evitar quedarte recostado. Acomódate en una posición en la quedes sentado si quieres ver un poco de televisión. Las noticias o un canal de videos musicales son una buena opción para despertar, porque ayudan a que tu cerebro se concentre en algo y no se quede dormido de nuevo.

Muévete
Ya sea que te quedes un rato más en la cama o que ya te prepares para salir de tu habitación, estira y comienza a mover los músculos de tus piernas, brazos y cuello. No querrás meterte a la ducha estando tieso como zombie.

Intercambia amor
Si tienes compañía en la cama, ¡sácale provecho! Acariciarse el cabello, darse masajitos, hacerse reír y repartir besos antes de salir de la cama te llenarán de energía y buen humor.

Y si tienes hijos, haz un poco de lo mismo. Ya sea que los dejes entrar un momento a tu cama o tú te cueles en la suya, pero la idea es hacerles cariños, besarlos, y alegrarse mutuamente la mañana.

Dedícale 10 minutos a tu mascota
Sí, todo mundo tiene prisa en la mañana, pero esto no es pretexto para apapachar –y dejarte apapachar– por tu fiel compañero. Siéntate a acariciar y/o cepillar a tu perro o gato, y así, antes de estresarte por cualquier cosa, pasarás un momento lindo en las mañanas. Sus lengüetazos o ronroneos te harán esbozar una de las primeras sonrisas del día.

Goza tu ducha
Para seguir trazando tu buen humor, tienes que disfrutar este momento vigorizante. Sentir el agua caliente en todo tu cuerpo–o fría, si eso te hace sentir bien–, debe ser uno de tus momentos favoritos del día. Por eso elige un jabón, shampoo y esponja que te hagan sentir acariciado y que estimulen tus sentidos. Además, endulza tu ducha con un poco de música. De esta manera harás que tu cerebro trabaje sin comenzar a pensar en tus pendientes del día.

Come una fruta
Seguramente has escuchado una y otra vez que el desayuno es el alimento más importante del día. Pues así es, así que no lo eches en saco roto. Siéntate un momento para comerte una rebanada de melón con yogurt, o mastica tranquilamente una manzana. Esa primera dosis de azúcar le vendrá de maravilla a tu organismo. Si no tienes tiempo de desayunar algo más antes de salir de casa, asegúrate de llevar en tu bolso unas galletas de avena o un puñado de nueces para acompañar y hacer más reconfortante el café que te tomes al llegar a tu oficina.

Aunque todo esto te parezca un gran esfuerzo, ponlo a prueba y verás que vale la pena. Despertar cada mañana no tiene que ser un martirio, porque el día es muy largo como para pasarlo de mal humor.