Dejaron que su bebé muriera de hambre por cuidar a su hijo virtual

Sin duda el internet puede ser adictivo, en especial los juegos de rol, donde prácticamente los entornos virtuales llegan a superponerse a los “reales”, tal vez porque en el mundo de los píxeles podemos ser lo que queramos y no tenemos el oneroso pasado como una limitante.

Una pareja de Corea del Sur fue declarada culpable de abandonar a su hija recien nacida, que murió de hambre, mientras jugaban un juego en línea que se trataba de críar a un hijo virtual. Literalmente, en este caso digno de Jean Baudrillard, el simulacro reemplazó a la realidad.

El esposo, un conductor de taxi de 41 años, y la esposa de 25, fueron sentenciados a dos años de prisión. La condena de la mujer fue suspendida ya que está embarazada.

La pareja jugaba un promedio de 10 horas diarias en cafés internet y sólo le daba de comer a su bebé una vez al día de una botella.

La niña, que nació prematuramente, muchas veces era alimentada con leche caduca. La encontraron muerta una vez que regresaron a casa después de una sesión de gaming trasnochada. La pareja se escondió en casa de un pariente una vez que la autopsia determinó que la causa de muerte fue desnutrición

El caso ha generado la atención de los medios de Corea del Sur, levantando preocupación sobre los dos millones de adictos al internet en un país de 49 millones y sin duda uno de los más conectados a la red en el mundo con un ancho de banda en el top 1% del planeta.

Vendió a su hija para pagar deuda de juegos

Un agricultor de la provincia suroriental de Sanliurfa en Turquía, entregó a su hija, de 13 años, a un hombre casado al que debía unos 13.000 euros por apuestas de juego.

El pasado 4 de abril la madre de la niña denunció ante la fiscalía su desaparición y el padre acabó admitiendo que la había vendido.

Tras semanas de búsqueda, la Policía localizó al comprador y a la menor en un campamento de labradores cerca de Adana, a unos 350 kilómetros al oeste del domicilio de la adolescente, que ha sido trasladada a un centro de acogida.

El comprador señaló que no había secuestrado a la niña, sino que la había recibido como “segunda esposa” a cambio de perdonar las deudas a su padre. Hoy fue acusado de abuso sexual y retención ilegal.