¿Son más creativos los gruñones o las personas que suelen estar de buen humor?

 Las personas que hacen una pausa mientras trabajan para escuchar música o ver vídeos cómicos en Internet no están perdiendo el tiempo, sino que al mejorar su humor pueden potenciar su creatividad.

Para llegar a esta conclusión, Ruby Nadler y sus colegas de la Universidad de Western Ontario, modificaron el estado de ánimo de varios estudiantes con ayuda de música y vídeos que les hicieron sentirse alegres o tristes.

Después comprobaron cómo se desenvolvían aprendiendo a reconocer ciertos patrones en función de su estado. Los resultados mostraron que los sujetos que se sentían felices descubrían y aprendían antes cómo resolver el problema que sus compañeros. “Si tienes un proyecto en el que debes pensar de forma innovadora, estar de buen humor te ayudará”, asegura Nadler.

¿Te despiertas molesto? Descubre cómo ser feliz desde tempranito

Pararnos temprano o madrugar no algo que sea del completo agrado para muchos. Simplemente escuchar la alarma constituye la suficiente razón para despertarnos con mal humor.

Por ello 6to Poder Web te trae unos consejos para ser feliz desde tempranito:

1.– Planifícate

Antes de meternos en la cama abatidos por el cansancio, resulta bastante rentable dedicar cinco minutos a pensar qué vamos a hacer la mañana siguiente. ¿Qué ropa nos vamos a poner? ¿Qué vamos a desayunar? ¿Vamos a tomar el autobús, el Metro o a utilizar el automóvil? E, incluso, ¿qué es lo que tenemos que hacer en el trabajo a primera hora? Aunque parezca una actividad morosa y cansina en un momento en el que lo que más nos apetece es echarnos a dormir, pensar un poco antes de meternos en la cama sobre lo que vamos a hacer la mañana siguiente nos evitará tener que ir con prisas, tomar decisiones precipitadas mientras aún nos despertamos y estresarnos a primera hora.

2.– Levántate un poco antes

¿Cuántas veces nos hemos dicho “si me hubiese levantado cinco minutos antes, habría llegado a tiempo al trabajo”, mientras vemos marcharse el autobús que deberíamos haber tomado? En demasiadas ocasiones, intentamos apurar hasta el máximo el tiempo en la cama, pero no nos damos cuenta de que haciéndolo estamos consiguiendo precisamente lo contrario, que es ir con el tiempo pegado a los talones desde primera hora. Levantarse diez minutos antes nos permitirá tomarnos la mañana con más calma y poder cumplir el horario previsto sin inesperadas sorpresas.

3.– Pon un sonido agradable en el despertador

Olvídate de los pitidos molestos y estridentes que te sacan del sueño más profundo como si una bomba hubiese explotado a tu lado. Aunque no tengan el efecto vigorizante –y enervante– del despertador convencional, utilizar un sonido suave y relajante nos ayuda a abandonar el estado de somnolencia poco a poco, sin grandes sobresaltos y dándonos la posibilidad de desperezarnos de forma relajada. Eso sí, terminantemente prohibido utilizar para esta tarea una canción que nos encante.

4.– Incorpórate poco a poco

Lo peor que podemos hacer al sonar el despertador es saltar de la cama y ponernos de pie de inmediato, listos para correr hacia el cuarto de baño. Es preferible, especialmente para aquellos con problemas de cervicales o que sufran de hipotensión, ir paso a paso: incorporarse en la cama en primer lugar, apoyar los pies en el suelo a continuación, esperar unos instantes y finalmente, erguirnos en el dormitorio.

5.– Estírate.

Al ponerte de pie es bastante aconsejable realizar un pequeño calentamiento con el objetivo de favorecer el flujo sanguíneo que llega a los músculos. Céntrate en especial en aquellos que vayas a emplear en tu trabajo, y en los que notas más cargados al final de la jornada laboral, los que más sufren. Realizar dichos ejercicios con la ventana abierta es aconsejable si queremos mejorar nuestra capacidad pulmonar.

6.– Dúchate

Muchas personas prefieren tomarse un baño por la noche, al volver del trabajo. Sin embargo, ducharse por la mañana es, además de una forma de despejarnos, la mejor manera para poner en marcha nuestra circulación y decirle a nuestro cuerpo que ya nos encontramos listos para un nuevo día. Se recomienda mezclar el agua fría con el agua caliente, ya que la primera contrae los vasos sanguíneos y la segunda los dilata, contribuyendo a mejorar la circulación de nuestro cuerpo.

7.– Vístete lento, que tienes prisa

Sentirnos confortables con nuestra apariencia es una de las mejores maneras de reforzar nuestra seguridad y autoestima. Por ello, coger lo primero que tenemos a mano, sólo porque es lo primero que se nos ha ocurrido, nos puede llevar a pensar que estamos ofreciendo una mala imagen ante los demás cuando nos miramos a un espejo horas más tarde. Dedicar un poco más de tiempo a elegir adecuadamente nuestro vestuario, a peinarnos y maquillarnos con el objeto de sentirnos satisfechos con nuestra apariencia es la mejor forma de encarar, por ejemplo, un encuentro con un cliente.

8.– Tómate tu tiempo para desayunar

Por supuesto, no salgas de casa con el estómago vacío. Se trata de la comida más importante del día en cuanto que es la que nos ha de administrar la mayor parte de nutrientes y azúcares necesarios para recuperar la energía que hemos consumido durmiendo: recuerda que has pasado ocho horas sin probar bocado. Empezar tu jornada laboral con un agujero en el estómago es  el equivalente alimenticio a acudir al trabajo en pijama o habiendo dormido una hora, algo que jamás se nos pasaría por la cabeza.

9.– Despídete de tu familia

Charlar durante unos instantes con tu familia, pareja o compañeros de piso, es una forma de sentir antes de abandonar la vivienda que uno forma parte de un contexto, ajeno al del trabajo, donde es apreciado y querido. El recuerdo del apoyo de tus seres queridos te servirá de refuerzo a lo largo de la jornada laboral, en esos momentos en que nos sintamos desesperados y solos.

10.- Camina al trabajo

No siempre es posible, pero dar un corto paseo, aunque sea aparcando el coche un poco más lejos que de costumbre, es una adecuada manera de realizar una pequeña actividad física que desperece nuestro cuerpo de buena mañana, nos permita tomar aire y preparar nuestro cuerpo y mente para un largo día.

¿Sabías qué el cerebro de la mujer es más complejo?

A los hombres les bastan los chistes absurdos, las mujeres necesitan que sean graciosos. Esta es una de las conclusiones del análisis de la Universidad de Navarra

El humor es genuinamente humano, pero sigue estrategias cerebrales diferentes para hombres y mujeres. Para la población masculina, lo ilógico basta para despertar el sentido del humor, mientras que las mujeres requieren que esas situaciones absurdas sean graciosas y provoquen la emoción de lo divertido.

Esta es una de las conclusiones del análisis que la Universidad de Navarra ha extraído de las últimas investigaciones en neurociencia.

El metanálisis se resume en un vídeo divulgativo y sus autores son Natalia López Moratalla, catedrática de Bioquímica y Biología Molecular; Carlos Bernar, especialista en Comunicación Audiovisual y Enrique Sueiro, experto en Comunicación Biomédica.

El vídeo recoge investigaciones del profesor británico Richard Wiseman y su Laboratorio de la Risa, así como artículos publicados en revistas científicas de prestigio, como «Nature Neuroscience» y «Proceedings».

El estudio explica desde un punto biológico qué sucede en el cerebro desde que nos cuentan un chiste hasta que se desencadena la risa: primero usamos áreas de la corteza cerebral para procesar palabras y darnos cuenta de que lo escuchado o leído no tiene sentido. Después, la zona que procesa los sentimientos.

Allí lo absurdo o gracioso genera una emoción placentera porque entra en acción la dopamina, la hormona de la felicidad. La hormona activa el sistema de recompensa al estimular el interruptor central (núcleo accumbens).

Una vez activado, se envían señales de felicidad a la corteza prefrontal. Por último el sistema de recompensa se encarga de generar la reacción eufórica, la carcajada.

Triunfan los juegos de palabras

Los chistes más reídos suelen caracterizarse por utilizar juegos de palabras para crear situaciones absurdas. En general, las mujeres emplean más áreas cerebrales y, sobre todo, integran más lo emocional.

La mayor activación cerebral en la región prefrontal en las mujeres sugiere un mayor uso de la memoria a corto plazo en el procesamiento de la coherencia, el giro mental, la abstracción verbal, la atención autodirigida y el análisis de lo relevante, explica Natalia López Moratalla.

Esta experta compara el proceso cerebral del humor entre hombres y mujeres con un mapa de Metro: «Aunque los puntos de partida y llegada coincidan, las mujeres emplean más estaciones e implican mayor recorrido. Tanto en ellos como en ellas captar lo absurdo hunde sus raíces en la capacidad específicamente humana del cerebro ejecutivo de almacenar, manipular y comparar elementos interdependientes».

Cuatro años más de vida por reírse

La risa y el buen humor son biológicamente útiles. Las personas que contrarrestan el estrés con el humor tienen un sistema inmunitario sano; padecen un 40% menos de infartos, sufren menos en el dentista y viven cuatro años y medio más.

Por eso los científicos recomiendan reírse, al menos, 15 minutos al día. Cuando los sentimientos negativos perduran mucho tiempo producen agotamiento y perjudican al organismo.

Entérate, ¿A qué horas del día nos sentimos de mejor humor?

A finales del año pasado, científicos de la Universidad de Cornell, utilizaron las redes sociales para demostrar que, habitualmente, las personas nos levantamos de buen humor pero la sonrisa se los borra de la cara a medida que avanza el día. La investigación, que incluyó el seguimiento de 2,4 millones de personas de 84 países durante dos años a través de Twitter, confirmó por primera vez en una muestra extensa de población que tenemos ritmos afectivos cíclicos, y que en gran medida estos dependen del trabajo, las horas de luz y la cantidad de sueño.

Usando un software específico para monitorizar el lenguaje empleado en la plataforma de microblogging, los autores de la investigación detectaron que existen dos franjas horarias en las que nuestro estado de ánimo es positivoa primera hora de la mañana y cerca de la media noche. Y también confirmaron algo que ya sospechábamos: estamos de mejor humor los sábados y los domingos que los días laborables.

El buen humor afecta a muchos aspectos de nuestra vida. Por ejemplo, varios estudios demuestran que somos más creativos cuando nuestro estado de ánimo es positivo. Sin embargo, también confiamos menos en los demás cuando nos sentimos felices, tal y como se deduce de un reciente estudio de la Universidad Estatal de Ohio. Por su parte, investigadores de la Universidad de Missouri han llegado a la conclusión de que la capacidad de la memoria de trabajo, esa que usamos para recordar un número de teléfono o el nombre de una persona que nos acaban de presentar, se reduce cuando nos sentimos de excelente humor.

Tips para levantarse temprano y de buen humor

Hay personas que tardan una eternidad en despertar y dos horas después de haber empezado con su día laboral aún siguen bostezando y sintiendo los ojos pesados. Para que no te sientas dormido toda la mañana, sigue estos sencillos pasos que te harán entrar en tus cinco sentidos antes salir de casa.

Sal de las cobijas
El reloj despertador debe sacarte de la cama. No lo coloques en un sitio que puedas alcanzar sin salirte de las cobijas, o caerás en la trampa de los ’5 minutitos más’ –porque eso generalmente te lleva a quedarte dormido un hora más, y para evitar llegar tarde al trabajo corres y arruinas toda tu mañana. Mejor levántate para desactivar la alarma y prepárate para arrancar tu día.

Abre la ventana
Corre las cortinas y deja entrar la luz del día a tu habitación –o el ambiente tipo cueva sólo te provocará más sueño– y abre la ventana para sentir el aire fresco en tu rostro. Estos dos estímulos son una gran manera de empezar el día.

Parpadea
Frotarse los ojos no es buena idea –además de arrugarte puedes lesionar seriamente la retina. Parpadear te ayudará a despegar las pestañas y a hacer que tu cerebro se active. Además, este movimiento ayuda a combatir las arrugas y bolsas en los ojos.

Toma agua
Deja un vaso o una botellita de agua en tu habitación desde la noche anterior, para que puedas tomarlo en cuanto abras los ojos. Tu boca se refrescará y el ligero cambio de temperatura corporal te ayudará a salir del letargo.

Despídete de la almohada
Si quieres pasar más tiempo en la cama, tienes que evitar quedarte recostado. Acomódate en una posición en la quedes sentado si quieres ver un poco de televisión. Las noticias o un canal de videos musicales son una buena opción para despertar, porque ayudan a que tu cerebro se concentre en algo y no se quede dormido de nuevo.

Muévete
Ya sea que te quedes un rato más en la cama o que ya te prepares para salir de tu habitación, estira y comienza a mover los músculos de tus piernas, brazos y cuello. No querrás meterte a la ducha estando tieso como zombie.

Intercambia amor
Si tienes compañía en la cama, ¡sácale provecho! Acariciarse el cabello, darse masajitos, hacerse reír y repartir besos antes de salir de la cama te llenarán de energía y buen humor.

Y si tienes hijos, haz un poco de lo mismo. Ya sea que los dejes entrar un momento a tu cama o tú te cueles en la suya, pero la idea es hacerles cariños, besarlos, y alegrarse mutuamente la mañana.

Dedícale 10 minutos a tu mascota
Sí, todo mundo tiene prisa en la mañana, pero esto no es pretexto para apapachar –y dejarte apapachar– por tu fiel compañero. Siéntate a acariciar y/o cepillar a tu perro o gato, y así, antes de estresarte por cualquier cosa, pasarás un momento lindo en las mañanas. Sus lengüetazos o ronroneos te harán esbozar una de las primeras sonrisas del día.

Goza tu ducha
Para seguir trazando tu buen humor, tienes que disfrutar este momento vigorizante. Sentir el agua caliente en todo tu cuerpo–o fría, si eso te hace sentir bien–, debe ser uno de tus momentos favoritos del día. Por eso elige un jabón, shampoo y esponja que te hagan sentir acariciado y que estimulen tus sentidos. Además, endulza tu ducha con un poco de música. De esta manera harás que tu cerebro trabaje sin comenzar a pensar en tus pendientes del día.

Come una fruta
Seguramente has escuchado una y otra vez que el desayuno es el alimento más importante del día. Pues así es, así que no lo eches en saco roto. Siéntate un momento para comerte una rebanada de melón con yogurt, o mastica tranquilamente una manzana. Esa primera dosis de azúcar le vendrá de maravilla a tu organismo. Si no tienes tiempo de desayunar algo más antes de salir de casa, asegúrate de llevar en tu bolso unas galletas de avena o un puñado de nueces para acompañar y hacer más reconfortante el café que te tomes al llegar a tu oficina.

Aunque todo esto te parezca un gran esfuerzo, ponlo a prueba y verás que vale la pena. Despertar cada mañana no tiene que ser un martirio, porque el día es muy largo como para pasarlo de mal humor.