Multimillonario paga 5 millones para encontrar una “mujer pura”

El empresario va a hacer un tour por 10 ciudades para encontrar a la esposa perfecta. Un multimillonario ha hecho un casting para escoger cónyuge a través de un tour por 10 ciudades. debutó en Guangzhou el día 20 y Según el organizador, 320 bellezas de entre 2.800 aspirantes han pasado a la final.

Llegó a Guangzhou en abril y pidió a un club de solteros para encontrar una novia adecuada para él, pagó 5 millones de yuanes para que el club le encontrase a través de 10 ciudades del país a su media naranja. Sus requisitos son los siguientes: edad: 20-26 años de edad, altura: 162-170cm, peso: 50 kg, la educación: la educación por encima de primaria, tener una condición de familia sencilla, de buen aspecto, buena figura, cuerpo puro (sin experiencias sexuales).

Sin embargo, la información de su perfil muestra que es: divorciado, aún no ha cumplido 50 años de edad, es multimillonario, un conocido empresario chino, le gusta el golf, y tiene el cuerpo fuerte y saludable.

En cuanto al «cuerpo puro» se trata de un requisito indispensable, la mayoría de las solicitantes dicen que pueden entenderlo. Sólo una dijo que, “Si un examen es necesario, sería un poco insultante».

Por el bien de este multimillonario, el organizador ha puesto en marcha un «Premio Talent Scout», que dice: si usted conoce a una chica que cumpla con las normas, por favor, recomiendela al «Club de Empresarios Chinos», si la chica es acertada y el señor tiene su primera cita, usted recibirá 50.000 yuanes en efectivo o regalos del mismo valor, y si la cita tiene éxito y comienza una relación con el señor, usted recibirá un apartamento residencial comercial por valor de 3 millones de yuanes del señor.

Demanda a su esposa por fea y gana

Un ciudadano chino pensó que su recién nacido era producto de una infidelidad dado que no se parecía a él ni a su mujer. Pero la esposa le confesó que se había hecho varias cirugías antes de conocerse. El hombre la denunció por no haberle dicho y un tribunal falló a su favor. Su pasado la condenó.

Jiat Feng era un hombre felizmente casado. Finalmente llegó el momento tan esperado por la pareja y se convirtieron en padres de una niña. Sin embargo, Feng notó que la bebé no sólo no mostraba parecido a ninguno de los dos, sino que a su juicio era físicamente poco agraciado.

Tras exigir una explicación a su mujer, luego de sospechar que el niño era producto de una infidelidad, su mujer le confesó que en realidad se parecía mucho a ella, antes de gastar cien mil dólares en cirugía plástica.

Feng tuvo acceso a fotografías de su esposa antes de someterse a las múltiples cirugías y confirmó que la ‘fealdad’ de la beba había sido heredada por el lado materno.

Ante esto el desilusionado esposo demandó a su mujer, alegando que era demasiado fea y que lo había timado al jamas confesarle que su sensual apariencia era producto de la habilidad de un médico y no de la generosa naturaleza.

Autoridades locales de una ciudad al norte de China dimitieron en favor de Feng y ahora será recompensado con 120,000 dólares.

Encuentran fórmula matemática para la esposa perfecta

Para aumentar las posibilidades de que una pareja dure y sea feliz, ayuda que la mujer sea más inteligente, 5 años más chica y que provenga del mismo trasfondo cultural que el hombre, según estudio

El título de esta nota es algo pretencioso y hasta sexista: la esposa perfecta parece parte de un anuncio de electrodomésticos de los 50. Sin embargo, un estudio realizado por el European Journal of Operational Research invita a reflexionar sobre el tema de la pareja, así como los prejuicios y los estereotipos en torno a éste que se manejan socialmente. De entre los resultados obtenidos se destaca que para un hombre que quiere una pareja duradera, según esta investigación, una mujer debe de ser aproximadamente 5 años menor, hasta el 27% más inteligente y debe de tener la misma herencia cultural, es decir, la unión debe de ser endogámica.

El estudio analizó a 1074 parejas de entre 19 y 75 años para descubrir qué factores eran los más importantes para una relación feliz y duradera. Los investigadores aseguran que si se siguen sus recomendaciones —la endogamia, la menor edad de la mujer y su mayor inteligencia— se aumentan las posibilidades de establecer una relación de pareja provechosa en un 20%. Un ejemplo de este tipo de pareja sería, según el Telegraph, la Reina Isabel de Inglaterra y el Duque de Edimburgo

La experta en relaciones de pareja, Kate Fitges, dijo que la hegemonía intelectual de una mujer en una relación de pareja tiene sentido, ya que “es la mujer la que tiende a determinar el paisaje emocional de una relación”.

Ahora bien, además de que esto es solamente un promedio estadístico y es un tanto rdículo creer que la realidad personal se encuentra determinada estadísticamente (o ajustada a un orden numérico emocional), el estudio sugiere que son los hombres con poca capacidad mental los que están mejor hechos para una relación, como si lo que funcionara en estos casos es someterse al control y la voluntad de una mujer. Esto se puede interpretar de muchas formas, por ejemplo, pensando que los hombres inteligentes no se mantienen en una relación de pareja por mucho tiempo ya que descubren que son capaces de mantener relaciones con muchas mujeres (o se aburren de una larga relación y buscan nuevas experiencias). Por otra parte la definición de lo que es una pareja feliz no necesariamente tiene que ser determinada por la duración (y el mismo concepto de felicidad puede estar sesgado), de forma tal que los hombres inteligentes —al igual que las mujeres inteligentes— podrían ser más aptos para formar una relación de pareja más feliz al tener una mayor capacidad de manejo emocional y  de creatividad. En este sentido, un estudio como el aquí presentado tendría que hacerse justamente por hombres inteligentes y mujeres inteligentes bajo un nuevo paradigma que supere conceptos como el de posesión —esto es, uno en el que las nociones de “mi esposa” o “casarse” (cuya etimología es la misma de castrarse) se revelarían obsoletas.