Cuatro comidas a evitar antes de ir a la cama

 Olvídate de una copita de helado para cenar, o de echarle apio a la ensalada. Estos dos alimentos junto con la pasta y los cereales industriales no se deben consumir por la noche. Descubre por qué.

 Helado

Una copa de helado podría parecer un modo dulce de irse a dormir, pero en realidad no lo es tanto. La grasa que vas a ingresar al cuerpo, no habrá oportunidad de quemarla, y el azucar va a disparar la energía del organismo que se prepara para descansar. Lo que supone enviar al cerebro mensajes contradictorios. Encima, el azúcar se acumulará y se transformará en grasas. Además recientemente se ha sabido que comer alimentos dulces antes de dormir eleva el riesgo de sufrir pesadillas. 

Apio

Es un diurético natural. Lo que significa que si lo tomas antes de dormir pasarás la noche yendo al baño a hacer pis. Los diuréticos aumentan la cantidad de líquido en el organismo, y la necesidad de eliminarlo, con lo cual el sueño va a ser interrumpido con frecuencia.

Pasta 

Es perfecta para curar un ataque de hambre a una velocidad bastante rápida, pero no es lo ideal para comer antes de dormir. Es un carbohidrato complejo que si no se quema se acumula y acaba convertido en grasa. Además, los ingredientes que se suelen añadir a las salsas, como el tomate frito, el queso, o el aceite, solo añadirán más calorías. La pasta tiene un alto índice glucémico que alterará los niveles de azúcar del organismo y elevará la probabilidad de que te despiertes durante la noche. 

Cereales industriales

Frecuentemente contienen azúcar refinado y muchos carbohidratos. Así que también alteran los niveles de azúcar en sangre y pueden interrumpir el sueño, porque impiden que el cuerpo descanse. Es mejor elegir cereales integrales y más saludables, con niveles bajos de azúcares.

Las comidas “sanas” que te hacen ganar kilitos

En la locura por mantener la línea y una bonita figura, las mujeres somos capaces de seguir los regímenes alimenticios más extraordinarios.

A veces seguimos una dieta mantenida, por ejemplo cuando comemos constantemente cosas light, ya sea almorzar una ensalada con una bebida baja en calorías o azucar o cuando bebemos agua en vez de jugo, etc. Sin embargo, dentro de esta línea, hay comidas que supuestamente son muy saludables, pero te hacen engordar de todas maneras.

La revista Marie Claire, consignó 6 alimentos que según la cultura popular te ayudan a mantener la línea, pero que en realidad te hacen engordar al ingerirlos de forma constante, pero no te preocupes, no sólo te mostramos el problema, también te explicamos lo que puedes comer en su lugar.

1. Pan blanco:

Muchas personas creen que el pan -solo o con algo muy bajo en grasas y calorías, como el quesillo- no te hace aumentar de peso, sin embargo un estudio comprobó que sí lo hace. El problema con el pan, particularmente en Chile, es que se consume de forma excesiva.

Sin embargo, este alimento puede ser remplazado por el llamado “pan negro“, hecho con granos integrales, los cuales además de ayudarte a mantener la línea, entregan beneficios a tu organismo.

2. Yogurt… con sabor a frutas:

Los expertos en nutrición suelen recomendar abstenerse de consumir productos lácteos, esto es porque no suelen ser bajos en calorías. En particular los yogurt con sabores no te ayudan a mantener la línea, ya que se comprobó que una persona no suele ingerir uno sólo, sino dos o tres al día.

En lugar de esto, puedes consumir Yogurt natural -o sin sabor- y agregarle las frutas frescas, como berries, durazno o cualquiera de estación ¡además de ser bajo en grasas es muy rico!

3. Cereal al desayuno:

Un grupo de expertos en nutrición pudieron observar que muchas personas comen cereal directamente de la caja para comenzar el día, lo que no les permite llevar una “medida” de cuanto consumen. Además, pudieron apreciar que los desayunos no suelen ser con cereales bajos en grasas, calorías o sodio, como por ejemplo los de chocolate.

Para disminuir el nivel de calorías al desayunas, puedes comenzar a comer cereal únicamente cuando lo hagas con leche, de esta forma puedes medir mejor lo que comes.

4. Arroz blanco:

Pese a los diversos beneficios del arroz, hace falta comer bastante para sentirse satisfecho. Esto se debe a que no contiene fibra.

Algo que no requiere comer tanto para saciar y que sí contiene fibra es el arroz negro: consumiendo éste en lugar del blanco puedes consumir hasta 60 calorías menos por comida.

5. Queso cottage:

Cuando buscamos este producto encontramos de todo, sin embargo, usualmente preferimos los que contienen grasas pues suelen ser más sabrosos, sin embargo, también te ayudan a aumentar peso en lugar de mantenerlo.

Pero no te desanimes, puedes encontrar también este producto en una versión libre de grasas, sin embargo, debes cuidar con que lo comes, pues si se lo agregas a un pan blanco, probablemente no surta mucho efecto.

6. Chocolate caliente “light”:

Muchas mujeres que hacen dieta, intentan satisfacer sus antojos y deseos casi irracionales de comer algo dulce, consumiendo chocolate caliente libre de grasas y azucar, o más conocidos como “light”, sin embargo es adictivo y pueden llegar a consumir cinco tazas en un día, lo que equivale a comerse dos barras de chocolate.

En lugar de esto, podemos comer un trozo de pudín de chocolate light, pues al ser una comida sólida genera el efecto de estar comiendo más.

¿Quieres saber cuántas veces hay que comer al día para estar delgado?

De acuerdo con un estudio liderado por el Instituto de Ciencia y Tecnología de Alimentos y Nutrición (ICTAN), del CSIC, comer más de cuatro veces al día en comidas estructuradas y mantener una velocidad adecuada durante ellas se relaciona con una menor cantidad de grasa corporal y más delgadez, independientemente del ejercicio físico que se realice a diario.

Para el estudio, publicado en la revista Journal of Adolescent Health y del que se hace eco la agencia SINC, los datos de la grasa se obtuvieron a través de la suma de seis pliegues cutáneos y de la circunferencia de la cintura de 1.978 adolescentes. Así observaron, entre otras cosas, que los chicos medían y pesaban más, además de poseer un mayor perímetro de la cintura y de comer más rápido durante las comidas, pero acumulaban menos grasa. Por otro lado, los adolescentes que se saltaban el desayuno mostraban los valores de grasa corporal más altos que el resto.

La maduración sexual y el aumento de talla y peso son las características que marcan las necesidades nutricionales de los adolescentes, que durante esta etapa aumentan aproximadamente el 20% de la altura que tendrán como adulto y el 50% de su masa muscular y ósea.Entre las recomendaciones diarias para la alimentación de los adolescentes está el tomar tres o cuatro tazas de leche o yogur para aportar calcio, vitamina D y riboflavina; cinco o más raciones de frutas o verduras; dos porciones de alimentos proteínicos magros; de seis a once porciones de cereales, pasta, arroz y patata; y pequeñas cantidades de alimentos ricos en grasa y en azúcar.

Comidas con más grasa que una barra de mantequilla

La idea de ingerir una barrita de mantequilla te estremece, pocos nutrientes y mucha, mucha grasa. Pero muchos de los platillos que consumes cubiertos de queso o fritos podrían ser el equivalente de comerte una barra de mantequilla entera, que consiste de 92 gramos de grasa.

La recomendación diaria de grasa es de 20 a 35% de las calorías ingeridas. Si tu dieta consiste de 2,000 calorías diarias, eso significa que puedes consumir de 44 a 78 gramos de grasa diarias y mantenerte en tu peso. Pero las comidas grasientas y faltas de valor nutritivo están por todas partes y la tentación es mucha. Conoce lo que ingieres en algunos restaurantes que se traduce en más grasa que una barra de mantequilla.

Pescado frito

El pescado figura en la mayoría de las recomendaciones para comer saludablemente, pero eso no significa cualquier pescado en cualquier método de cocción. Trozos de pescado frito con papitas fritas, no suena para nada saludable, pero es increíble que consista de 138 gramos de grasa, lo mismo que consumir una barra y media de mantequilla y el equivalente de la porción de grasa de tres días.

Ensaladas engañosas

Las ensaladas son saludables, ¿verdad? La lechuga y el tomate se ven opacados si los llenas de tocineta, pollo frito, tortillas, aderezos cremosos, crotones, queso y huevos.

Las ensaladas que contienen pollo frito, tocineta, dos clases de queso y un huevo hervido suma unos 95 gramos de grasa. En algunas el  problema es el aderezo; la combinación de vinagreta, pollo, almendras y suma unos 41 gramos de grasa, pero con el aderezo la suma se alza a 99 gramos de grasa.

Hamburguesas que se exageran

Si se considera el tamaño, los acompañantes, el método de cocción y el pan, las hamburguesas pueden ser parte de una dieta. Pero el problema de hoy día es el tamaño de los hamburguesas. Una porción de carne generalmente se considera de tres onzas, como el tamaño de una pila de barajas. Puedes controlar la porción cuando preparas la carne tú mismo, pero nunca se ve una hamburguesa de tres onzas en un menú.

El tamaño promedio en los restaurantes va de ¼ a 1/3 de libra, muchos consisten de tocineta, queso y mayonesa, lo que puede acumular hasta 92 gramos de grasa, lo mismo que una barra de mantequilla.

 

Por qué las comidas que menos nos convienen son las que más nos apetecen

Las comidas que menos nos convienen son las que más nos apetecen, y ante las cuales somos más dados a dejarnos llevar por la gula. Esta incómoda circunstancia -que cualquiera que haya estado alguna vez a dieta ha sentido en sus propias carnes- parece deberse en buena parte a la acción de los endocannabinoides, sustancias que nuestro propio organismo genera y cuyas características bioquímicas son similares al componente activo de la marihuana.

Tal es la conclusión que se desprende de un estudio con roedores cuyos resultados acaban de presentarse en ‘Proceedings of the National Academy of Sciences’. Las ratas que se usaron en el experimento segregaban estas sustancias neurotransmisoras en su aparato digestivo cuando se las exponía a alimentos ricos en grasas, un efecto que no se reproducía cuando se las alimentaba con proteínas o azúcares.

El investigador Daniele Piomelli, de la Universidad de California en Irvine (EEUU), y sus colegas creen que este mecanismo ha de darse también en humanos, como un vestigio evolutivo que nos impulsa a consumir todas las grasas que podamos. El motivo es que estas escasean en un entorno natural y son fundamentales para el funcionamiento celular. Sin embargo, hoy en día, los productos ricos en grasas están por todas partes, y su abuso genera obesidad, diabetes y enfermedad coronaria.

El proceso químico que despierta la gula comienza en la lengua, que detecta las grasas y envía una señal al cerebro. Desde ahí, y a través del nervio vago, llega al tracto digestivo, donde se estimula la producción de cannabinoides. Estos neurotransmisores incrementan la señalización entre células de tal forma que despiertan un apetito voraz, según explican los autores del estudio.

Este es el motivo, indican, por el que no es fácil comer una sola papa frita: una vez que se ha iniciado el proceso, resulta más difícil controlar nuestro instinto por acaparar grasas. “Es la primera demostración de que la señalización de endocannabinoides en el intestino desempeña un importante papel en regular la ingesta de grasa”, explica Piomelli.

La buena noticia es que, en un futuro, podrían crearse fármacos que bloquearan los receptores de endocannabinoides en el aparato digestivo. De esta forma, se podría detener el mecanismo que nos hace desear más grasas sin necesidad de intervenir en el sistema nervioso, donde actuar sobre los receptores de los neurotransmisores tendría mayores efectos secundarios, incluidos algunos como la ansiedad y la depresión.

En cualquier caso, expertos consultados consideran que estos fármacos sólo serían útiles para algunos pacientes, aquellos cuyo apetito desmedido estuviera enraizado en la acción de los cannabinoides. Pero en otros casos, incluidos la mayoría de los llamados trastornos por atracón o la bulimia, “la sustancia no es la causa del problema, sino que se dan otras vulnerabilidades psicológicas“, explica el doctor Fernando Fernández-Aranda, de la Unidad de Trastornos Alimentarios del Hospital Universitario de Bellvitge y jefe de grupo del CIBERobn.

Este especialista recuerda, además, que es mejor dejarse llevar controladamente por el apetito, e ingerir con moderación alimentos grasos, que intentar restringir demasiado la dieta para después sucumbir a un atracón cuando ya no aguantamos más.