Más de 55 mil claves de usuarios en Twitter publicadas en la red

La Red social Twitter sufrió una reciente vulnerabilidad a sus sistemas que permitió la fuga de más de 55 mil datos de usuarios. Esto como consecuencia de un grupo de hackers que robó nombres de usuarios y sus contraseñas. Publicó esos datos en cinco documentos subidos a una web.

La famosa red social que permite publicar mensajes que no superan los 140 caracteres está tratando de solucionar uno de los más graves problemas de seguridad que ha sufrido hasta el momento: la filtración en Internet de las contraseñas de más de 55.000 cuentas de usuarios, que fueron publicadas en el sitio web Pastebin.com en cinco largos listados.

Al parecer, existen unas 20.000 cuentas repetidas y otras muchas son “bots” (cuentas automáticas) o perfiles inactivos. Aunque eso no reduce la gravedad de la situación, por lo que Twitter ya ha comenzado a enviarle nuevas contraseñas a los usuarios afectados.

La plataforma de microblogging es consciente de este hackeo, y por ello está tomando las medidas necesarias para salvar las cuentas de esas personas de actividades maliciosas“, publicó el portal Airdemon.net.

Las cinco listas donde figuran los datos continúan online, así que cualquier persona puede acceder a ellas para comprobar si su contraseña se encuentra entre las miles que se han filtrado (las listas están numeradas del 1 al 5).

Hace un año, expertos de seguridad advirtieron que Twitter se estaba quedando atrás en comparación con otros servicios de Internet, en lo que al desarrollo de herramientas para ayudar a preservar la seguridad de las cuentas de usuarios se refiere.

Las debilidades en la seguridad del microblogging se hicieron evidentes el 4 de julio del año pasado, Día de la Independencia de Estados Unidos, cuando un pirata informático desconocido tomó el control de la cuenta de Twitter de la cadena Fox News enviando mensajes que confirmaban el falso asesinato del presidente de EE.UU., Barack Obama.

Justicia marroquí obliga a niña de 14 años a casarse con su violador

      Como parte de una difícil legislación, una niña de 14 años fue obligada a casarse con su violador en Tánger, al norte de Marruecos. El caso fue denunciado por la familia de la menor, que quedó embarazada tras sufrir el abuso por parte de su victimario.

La familia de la víctima, apoyada por la Asociación “No toques a mi hijo”, denuncia que su hija, llamada Safae, fue presionada por un juez marroquí para que accediera a casarse con su violador, en una visita en la que estaban presentes los padres y el abogado del violador, pero sin que estuvieran los padres de la víctima.

La madre de la víctima, que se identificó solo como Zakia, dijo hoy que la historia se remonta a enero de 2011, cuando esta persona secuestró a Safae frente a una asociación donde estudiaba castellano e informática, la violó y la dejó abandonada cerca de su casa.

La familia presentó una denuncia contra el violador en el momento de los hechos, pero la madre afirma haber sufrido presiones por parte de la Fiscalía y un juez de familia para que la niña aceptase casarse con su violador como forma de “salvar su honor”.

Safae dio a luz posteriormente a una niña pero nunca ha vivido con su agresor, quien no deja de acosarla hasta haberla llevado a varias tentativas de suicidio, según la madre.

En Marruecos, una polémica ley del Código Penal permite al violador desposar a su víctima y librarse así de la pena de cárcel.

Esta ley ha salido a la luz con el caso de Amina Filali, la menor de 16 años que se suicidó el 10 de marzo en la región de Larache tras ser violada, forzada a casarse con su agresor y maltratada por este último tras el matrimonio. 

Mujer de 104 años se lanza en parapente

Una mujer de 104 años de edad ha roto un récord Guinness por ser la mujer más anciana del mundo en lanzarse en el parapente. Este título fue ganado cuatro años atrás por la estadounidense tatarabuela de 101 años Mary Hardison.

Está escocesa, que tiene dos hijos, cuatro nietos y dos bisnietos, reclamó con éxito su título hace dos semanas. ¿Cómo lo hizo? Llegó a la zona de despegue en el norte de Chipre, una montaña de 700 metros, en su silla de ruedas, la cual la sustituyó por el parapente de dos plazas.

“He disfrutado cada minuto”, declaró Peggy al diario Sunday Express. “Fue mejor que la última vez. Ciertamente me gustaría hacerlo de nuevo, especialmente si alguien bate mi record“, puntualizó.

Ella está a la espera para el registro que se confirmó por parte de funcionarios Libro Guinness, pero advirtió que será más que feliz de hacerlo de nuevo en su aniversario número 105 en octubre próximo.

Peggy dijo amar “la altura” desde una edad temprana, y recordó su primera vez en un avión como el de pasajeros del pionero de la aviación, Sir Alan Cobham en la década de 1920.

¿Sabías qué los humanos hablamos de nosotros mismos porque nos causa satisfacción?

Los humanos dedican del 30 al 40 por ciento de sus conversaciones a hablar de sí mismos casi el 80% en las redes sociales, por la sencilla razón de que es “intrínsecamente gratificante”, según un estudio que publicó Proceedings of the National Academy of Sciences.

“Lo que queríamos saber es por qué, de manera constante, las personas divulgan información acerca de sí mismas en las conversaciones, por internet, con conocidos o desconocidos, con quien quiera que les escuche”, dijo a Efe la investigadora Diana Tamir, del Departamento de Psicología en la Universidad de Harvard.

El equipo de Tamir y Jason Mitchel puso a prueba las teorías recientes de que los individuos asignan un elevado valor subjetivo a las oportunidades de comunicar sus pensamientos y sentimientos a otras personas, y de que el hacerlo activa mecanismos neurales y cognitivos asociados con la gratificación.

Los investigadores consideraron cinco estudios, realizados con grupos de 20 y hasta 200 sujetos.  Aunque otros primates, en general, no intentan comunicar a sus pares lo que saben -como por ejemplo señalando cosas interesantes o comportamientos para que otros los imiten- ya desde los nueve meses de edad los humanos tratan de atraer la atención ajena a aspectos del ambiente que encuentra interesantes, señaló el artículo.

“Y los adultos en todas las sociedades hacen, de manera coherente, intentos de impartir su conocimiento a otros”, agregó Tamir, quien explicó que para su estudio se combinaron imágenes funcionales por resonancia magnética  y métodos cognitivos.

Otras investigaciones anteriores han identificado las áreas del cerebro involucradas en la gratificación, y el equipo de Tamir empleó los fMRI al tiempo que los individuos hablaban sobre sus creencias y opiniones o especulaban acerca de las opiniones y creencias de otra persona.

“El hablar sobre sí mismo apareció firmemente asociado con una activación incrementada de las regiones del cerebro que forman el sistema mesolímbico de dopamina, incluido el nucleus accumbes y el área tegmental ventral”, indica el artículo.

También estos investigadores recurrieron a una versión modificada de experimentos con tareas remuneradas que miden hasta qué punto los sujetos están dispuestos a pagar algo que les gratifica.

En los experimentos originales hechos con animales se ha encontrado, por ejemplo, que los monos eligen entre diferentes cantidades de una gratificación primaria (jugos) y la oportunidad de ver a un macho dominante.

Otros experimentos del mismo tipo hechos con humanos cuantificaron la recompensa asociada con la belleza y el atractivo sexual, midiendo la cantidad de dinero a la que estudiantes universitarios estaban dispuestos a perder a cambio de ver, brevemente, imágenes de miembros atractivos del sexo opuesto.

“La oportunidad de compartir la información sobre sí misma activa las áreas previamente identificadas con la gratificación”, resumió Tamir. “El hablar de ti misma te hace sentir bien. Nos gusta pensar acerca de nosotras mismas, nos gusta compartir información sobre nosotras mismas”.

“Y también sabemos que el no compartir la información, especialmente la emocional, puede tener efectos negativos para la salud”, concluyó.

¿Sabías qué la lechina brota con cambios climáticos?

Los constantes cambios climáticos traen como consecuencia enfermedades infecciosas, como la lechina, también llamada varicela, la cual es sumamente contagiosa, así lo explicó la doctora, Ana María Acevedo.

“Luego de la incubación del virus aparece la fiebre, dolor abdominal y malestar general uno o dos días antes de que la erupción aparezca.Los síntomas pueden durar unos días y la fiebre permanece en el rango de 37 °C a 38 °C”, acota.

La lechina es común en los menores de 12 años. Aparece con una erupción que produce picazón.“En caso de los niños, la temperatura puede elevarse. Los jóvenes (20-28 años) suelen tener síntomas más leves y menos ampollas que los infantes o los adultos”.

Señala que las manchas rojizas comienzan en el cuero cabelludo y el tronco para luego extenderse al resto del cuerpo, luego evolucionan a lesiones con ampollas en la piel y se llenan de material purulento. 

“La lechina se transmite por contacto directo entre personas, por gotitas respiratorias o por diseminación aérea de secreciones de las vías respiratorias de los pacientes”, explica.

Acevedo comenta que para la comezón el paciente puede usar compresas húmedas frías o preparar baños de avena cada tres o cuatro horas. 

“Si un niño tiene varicela es importante que no asista a la escuela hasta que las ampollas estén secas. Si tiene la enfermedad o la ha superado en las últimas dos semanas y vuelve a recaer, es necesario ir al médico inmediatamente”, dijo.

¿Sabías qué el azúcar no es tan malo como parece?

Consumir azúcar es necesario para el cuerpo humano por ser una fuente de energía y, según la especialista en nutrición, Consuelo Pardo, por sí sola “la dulcita” no puede causar obesidad como se ha creído, porque esta condición implica problemas metabólicos multifactoriales.

Pardo señala que “no hay alimentos buenos o malos, sólo dietas mal balanceadas”.Recomienda educarse sobre la composición de los azúcares en cada uno y las cantidades diarias recomendadas por las autoridades alimentarias.

Explica que hay diferentes tipos de azúcar o carbohidratos simples que pueden encontrarse en alimentos naturales o procesados, y que se agregan a una serie de alimentos o bebidas.

Las frutas y la leche, y sus derivados, contienen azúcares simples que están conformadas por una molécula de azúcar o monosacáridos, como la fructuosa o glucosa, o por dos unidades o disacáridos, como la lactosa o sacarosa.

Los azúcares complejos o polisacáridos se encuentran en panes, cereales y vegetales ricos en almidón. Tienen tres o más unidades de azúcar y, a diferencia de los simples, se descomponen más lentamente haciendo que el azúcar en sangre aumente en forma gradual.

La nutricionista agrega que todas las variedades de azúcares, naturales o agregados, se metabolizan de igual manera y proporcionan la misma cantidad de energía.

Son 4 calorías por gramo de azúcar, y si un producto tiene 15 gramos de azúcar por porción, entonces tendrá 60 calorías sólo por el azúcar, sin contar los otros ingredientes; por lo que con esta proporción tendrá una idea de cuánto y cómo debe consumir el azúcar necesaria para tener energía.

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